Todo lo que debes saber sobre la puesta a punto de una moto

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Nuestra moto es nuestra aliada, la compañera que nos transporta de un sitio a otro, que nos hace sentir libres, la que nos lleva al trabajo, la que nos hace disfrutar los fines de semana… pero, sobre todo y, por encima de todo, es eso, una máquina. Y como tal debe tener un mantenimiento adecuado si queremos disfrutar de ella muchos kilómetros y sin sobresaltos. Por ello, vamos a repasar algunos conceptos básicos que hay que tener en cuenta y que podemos llevar a cabo nosotros mismos para realizar el mantenimiento de una moto:

  • Aceite:
    El mantenimiento de la moto debe empezar por el motor, su corazón. Aunque hay que prestar atención a otros puntos, si el corazón de nuestra máquina se para, el resto poco importa. Por eso hay que revisar de manera periódica los niveles de aceite. Aunque no lo pierda y no apreciemos fugas, nuestra moto consumirá aceite, en mayor cantidad cuando pase el tiempo. Además, un consumo anómalo nos alertará de posibles problemas mecánicos, que detectados a tiempo serán más económicos de reparar. Igualmente, deberemos realizar los cambios con la periodicidad adecuada, según las indicaciones del fabricante.
  • Líquido refrigerante:
    Otro de los muchos fluidos que encontramos en la moto es el del líquido refrigerante. Aunque no se tiene costumbre, hay que revisarlo visualmente de manera periódica, puesto que por exceso de temperatura, sobre todo en la moto, puede que se expulse por el sobrante. Si nos quedamos sin refrigerante, la avería está asegurada y no será nada barata.
  • Frenos y cadena:
    Son dos elementos claves de nuestra máquina. El primero se encarga de pararnos, mientras que el segundo es capaz de soportar la potencia del motor y transmitirla a la rueda para poder movernos. En cuanto a las pastillas de freno, dependiendo de nuestra manera de conducir durarán más o menos, pero hay que estar atentos y no apurar hasta la chapa, así evitaremos tener que realizar el cambio de discos. La cadena también necesita un mantenimiento y comprobar que su estado, tensión y lubricación es correcto evitará que se rompa a mitad de un trayecto con los problemas y el peligro que conlleva.
  • Limpieza y engrasado:
    Nunca debemos descuidar la limpieza de nuestra moto, ya que es un elemento que la deteriora y que, en determinados puntos, puede aumentar el consumo o la posibilidad de sufrir averías. Una vez limpiemos a conciencia nuestra moto y tras secarla, debemos engrasar correctamente cada una de las piezas que lo necesiten para evitar un desgaste prematuro. También es importante mantener nuestras herramientas de trabajo en buen estado y ordenadas. Si está todo a mano nos volveremos más eficientes y disfrutaremos haciendo el mantenimiento de nuestra moto.

  • Filtros:
    Aunque normalmente se cambia el del aceite, lo cierto es que no se suele prestar atención al de la gasolina y el del aire. Ambos influyen en la vida útil de nuestra moto, impidiendo que entren impurezas en el motor, pero también ayudarán a tener un mejor rendimiento y un menor consumo.
  • Neumáticos:
    Como hemos visto en otras ocasiones se hace más que necesario revisar y cuidar nuestros neumáticos. No sólo hay que tener en cuenta la presión de los neumáticos de nuestra moto, también hay que estar atentos a su desgaste, que sea uniforme. Si se desgasta demasiado, habrá que cambiarlos y si no lo hace de manera uniforme (siendo conscientes del uso que hacemos de la moto) será una alarma que indique que algo no marcha bien, aunque generalmente esto se debe a una mala alineación del eje al tensar la cadena.
  • Luces:
    Tan importante como ver es que nos vean y las luces de nuestra moto cumplen estas dos funciones. Por ello es de vital importancia revisar periódicamente todas, prestando especial atención a las traseras ya que nosotros no las veremos a no ser que las revisemos expresamente.
  • Batería:
    Por último y no por ello menos importante, hay que chequear la batería y comprobar habitualmente que todo es correcto. Si nuestra batería pierde carga, puede que incluso llegue a fallar en marcha, dejándonos tirados. Por eso es importante saber el tiempo que tiene y adelantarse a los problemas que puedan surgir. En el caso de las baterías que así lo requieran conviene también revisar sus niveles. Contar con un cargador-mantenedor de baterías es una opción ideal para asegurarse que todo funciona correctamente y que, además, nuestra moto arrancará a la primera.

Después de conocer los puntos básicos que debes revisar, solamente te falta llevarlo a cabo para asegurarte que todo está en orden antes de subirte y comenzar a disfrutar. No te olvides de las herramientas 😉 

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